Educación

  • Una reciente revisión de los principales indicadores del sistema educativo concluye que el sector es poco eficiente y que el incremento del gasto público en los últimos años no conlleva necesariamente una mejoría en la calidad de la educación. El gasto por alumno registró un aumento del 80.6%. entre 2010 y 2016. Una parte importante del incremento del gasto es producto de los aumentos salariales a los docentes, establecidos por ley, sin que ello se acompañe a la exigencia de mejora en la calidad de la educación.
  • En cobertura, Panamá se encuentra en el grupo intermedio entre los países de América Latina en el nivel preescolar y entre los más altos en cuanto a matrícula en edad escolar. Sin embargo, persisten grandes desigualdades regionales en la escolaridad y el nivel promedio nacional se ha mantenido estancado durante el último quinquenio entorno a once años de escolaridad. Destacan las provincias de Darién, y las Comarcas Guna Yala, Emberá y Ngäbe Buglé con niveles de escolaridad muy por debajo al promedio nacional.
  • En términos de comparaciones internacionales la inversión en educación pública medida como proporción del PIB no es alta. Proponemos una evaluación presupuestaria que permita una inversión cónsona con el nivel de excelencia y cobertura que necesita el país frente a sus retos de desarrollo económico, social e institucional.
  • La mayor riqueza de la nación y su mayor ventaja competitiva en el marco de un mundo de mercados abiertos, es nuestro recurso humano y el principal motor de movilidad social es la educación. Desde esta perspectiva, el Estado debe garantizar una enseñanza preescolar, primaria, secundaria, universitaria y para universitaria que se caracterice por ser gratuita, integral, inclusiva y de gran calidad, para que ofrezca oportunidades de superación para todas y todos los ciudadanos por igual.
  • Al mismo tiempo, la educación debe ser humanista debe servir para formar a seres humanos integrales, con valores cívicos y éticos, así como con nociones claras y críticas sobre la historia y la cultura que dan forma a la identidad y a la idiosincrasia de cada sociedad.
  • Debe garantizarse la educación bilingüe a las poblaciones indígenas, según los parámetros acordados por la UNESCO en acuerdos internacionales firmados por Panamá.
  • Debe superarse el paradigma educativo vigente, de modo que las y los estudiantes aprendan a aprender, en condiciones dignas y con los recursos materiales, económicos y humanos necesarios.
  • Tanto en la formación académica como en la técnica, se debe enseñar como segundo idioma el inglés, para potenciar el acceso a la información global, así como el uso de las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones, con el fin de impulsar la creación de conocimiento, el cual se traduce en desarrollo humano, la mayor riqueza.

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